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Cómo Facebook, Google y otras tecnológicas cambian nuestras ideas y pensamiento crítico

Las tecnológicas han conquistado espacios clave, primero en nuestros puestos de trabajo, posteriormente en los servicios que las empresas ofrecen a  sus clientes, para pasar a conquistar nuestra esfera social, y finalmente están conquistando nuestras mentes. ¿Qué será lo siguiente?

En un mundo en el que hay gente a la que le da pereza pensar con pensamiento crítico para formarse su propia opinión, las tecnológicas han ocupado un nuevo espacio estratégico en nuestras vidas
. Esta nueva dimensión de las tecnológicas les abre la puerta de la sociedad en su conjunto, y con ella la de nuestros sistemas socioeconómicos.
La consciencia sobre la externalización del pensamiento crítico


Hace unas semanas tropecé con un artículo que abordaba este tema que siempre me ha preocupado, por ser decisorio para la libertad individual de la que alardean nuestras socioeconomías. Además, los que me siguen ya saben que les escribo sobre estos temas clave desde hace años. El artículo en cuestión es una excelente pieza de la sección de tecnología del diario británico The Guardian que pueden leer en este link. En ella se alerta de **los peligros que hay detrás de su excelente título que habla del proceso de externalización de nuestro pensamiento crítico** a las tecnológicas y las redes sociales.
Abordaremos de refilón el tema del pensamiento crítico en los seres humanos y del proceso de formación de opinión, sin salirnos del enfoque más tecnológico que he creído conveniente dar a este post. El pensamiento crítico se puede sub-clasificar a su vez en dos tipos. Un primer tipo es el pensamiento crítico que podemos denominar primario, y que tiene lugar en la percepción inicial de una noticia cuando la leemos por primera vez; su influjo es muy poderoso en el proceso de formación de opinión. Pero hay un pensamiento crítico de segunda ronda, que es el que se produce cuando reflexionamos posteriormente sobre los temas que nos rondan la mente. Para finalizar este breve párrafo, tan sólo les añado que los individuos que piensan de forma crítica, o tal vez debería hablar de los que consiguen ganar la lucha por hacerlo, son una especie literalmente en peligro de extinción en nuestra sociedad.
El papel de las tecnológicas en la formación de opinión


 

Y como analizamos a continuación, es precisamente la tecnología lo que más ha contribuído a este proceso de externalización del pensamiento crítico, motivo por el que les escribimos ateniéndonos al enfoque más tecnológico de hoy. Al igual que la formación del pensamiento crítico, la conquista de él por parte de las tecnológicas ha venido en dos fases. En la primera se conquistó el pensamiento crítico primario, ya que esa percepción inicial de las noticias ha pasado en muchos casos a realizarse a través de Facebook, Twitter o cualquier otra red social. El mero hecho de que una noticia nos llegue por vía de un amigo de confianza, ya supone que estemos predispuestos respecto al contenido de la misma. Eso por no hablar de que nos llegue ya con un Like de Facebook o un comentario de nuestro contacto al respecto.
Para que vean que las tecnológicas no son en absoluto ajenas a esta nueva forma de influencia, han de tener en cuenta que Facebook por ejemplo ya hizo ciertos experimentos sociales con algunos de sus usuarios, según traté en el artículo “¿Cómo utilizan los políticos las Redes Sociales para manipular a las masas?”. Siguiendo con el caso de Facebook, más relevante por su liderazgo social, por si esto no fuera poco, además tenemos cómo han visto el tremendo riesgo que ello puede suponer incluso para una democracia consolidada, y se han puesto manos a la obra. A raíz de la conflictiva campaña electoral del presidente Trump, ha surgido la grave polémica de en qué medida habían alterado el voto de los estadounidenses las numerosas noticias falsas o “fake” que inundaron las redes sociales durante todo el proceso electoral. 
Facebook ha asumido su responsabilidad en el asunto y, como pueden leer en esta noticia, se ha peinado por dentro.
Hay que reconocerle a la red social la rapidez con la que han diseñado y desplegado una nueva funcionalidad que permite a los usuarios marcar las noticias falsas, además de contar para ello también con el importante rating de empresas y organismos especializados como Politfact, Snopes y FactCheck.org. El objetivo no es otro sino traer información de calidad a su feed, y de paso, salvaguardar nuestras democracias y no convertirse en un arma de guerra nuclear en el cyber-espacio.
Pero este problema no es único de Facebook. Su condición de red social lo hace más evidente en su caso, pero el mismo peligro subyace bajo los resultados que Google le devuelve a sus búsquedas, en los tuits que le llegan de sus contactos, o en los mensajes de sus amigos en las plataformas de mensajería intantánea como Whatsapp o Telegram. Es un todo, con la mente de los ciudanos como origen y objetivo a un mismo tiempo.
La sobre-estimulación a la que nos ha llevado la movilidad de la tecnología


Pero como apuntábamos antes, tenemos también al pensamiento crítico de segunda ronda. Una medida defensiva con la que parece que la naturaleza ha dotado a nuestra mente con un mecanismo defensa ante un mundo que a veces no es lo que parece a primera vista. Este segundo pensamiento crítico se apoya en la capacidad de reflexión consciente del ser humano más allá de la percepción inicial, que es mucho más instintiva e irreflexiva. Pero la tecnología también ha invadido esta segunda área de reflexión y formación de opinión, expulsando al pensamiento crítico hasta hacerlo accesible tan sólo a personas que redoblan sus esfuerzos por alcanzarlo día a día.
La forma en que este segundo pensamiento crítico ha sido expusado de las mentes de muchos ciudadanos también ha venido de la mano de la tecnología. La letal combinación de la movilidad que han traído los smartphones, añadida a lo adictiva que resulta la interactividad instantánea de las redes sociales y las plataformas de mensajería, la hiperconectividad que se ha colado en nuestras vidas, y unido todo ello a un modo de vida en el que ya teníamos muy poco tiempo disponible, han traído un mundo de sobre-estimulación en el que literalmente no queda tiempo para reflexionar. Siempre he mantenido que el problema no es que la gente no piense, sino que la gente no tiene ni tiempo (ni a veces ganas) de pararse a pensar.
La sociedad debe aprender a vivir con la tecnología


 

Pero lo realmente importante es que el ser humano, como cualquier otro animal, si no ejercita ciertas capacidades, las acaba perdiendo. Así que, si la sociedad no infiltra rápidamente en su sistema educativo lecciones esenciales sobre cómo usar la tecnología salvaguardando nuestro pensamiento crítico, y a la postre nuestra individualidad y libertad como ciudadanos, pronto perderemos esa capacidad en nuestras vidas, y nos acostumbraremos peligrosamente a asumir como cierto todo lo que nos viene ya mascado y desmenuzado.
Es totalmente normal que la sociedad esté enfrentándose a estos desafíos. Internet, las redes sociales, y la tecnología son herramientas muy potentes, no exentas de sus riesgos. La novedad y la velocidad de adopción actual de nuevas tecnologías hacen que nuestras regulaciones y sociedades vayan por a la zaga de las innovaciones y sus derivadas. Debemos aprender literalmente a vivir con la tecnología, y a adaptar nuestros sistemas educativos y regulatorios a una nueva realidad que han traído las empresas tecnológicas. No hacerlo supondría la omisión de un deber como sociedad y sistema que acabaría implicando graves consecuencias.

 

Me despido de ustedes hoy permitiéndome la licencia de aconsejarles que no vean la tecnología como un fin, sino como un medio. Que consideren los productos tecnológicos que usted compra y los servicios online que usted utiliza, no como meros objetos de consumo, sino que los vean como herramientas muy potentes, que debe usted aprender a usar con responsabilidad, y además educar a sus hijos en su uso. Que tenga en cuenta la famosa frase de internet que dice que, cuando usted utiliza algo gratis en internet, al que están vendiendo es a usted. Y por último, el principal motivo por el que estas líneas las abordamos hoy desde unaperspectiva más tecnología: el mundo tecnológico ha llegado a un punto en el cual tecnología y persona se están fundiendo en una misma cosa, y el límite entre lo físico y lo vitual, así como la frontera entre lo humano y lo sintético, se están desvaneciendo.
Una vez más el ser humano debe adaptarse y aprender a vivir en un nuevo medio. El riesgo de no hacerlo, como ha sido durante millones de años, es el de no sobrevivir, al menos no como seres y sociedades libres. La tecnología es a un tiempo un riesgo y una valiosa herramienta para conseguir superar este desafío. Una cosa es introducir la tecnología en la educación, y otra muy distinta es educar en la tecnología. Espero que sepan apreciar el abismal matiz: de su capacidad para ello, y de su determinación, depende la libertad de todos tal y como la concebimos hoy por hoy.
Nota importante del autor: tanto si es usted un lector anónimo de este blog, como si es usted uno de mis apreciados seguidores y se ha dado de alta para recibir de forma totalmente gratuita un mail avisándole de cada nuevo artículo (que simplemente le indica el título y un link al mismo), le ruego se dé de alta de forma totalmente gratuita en la lista de distribución de DerBlaueMond. El motivo es tan sólo que ahora publico en diversos medios aparte de este blog, y con esta lista de distribución podrán ustedes estar al tanto en un único sitio de todos mis artículos, independientemente de dónde sean publicados. Insisto, absolutamente sin ningún tipo de coste, y con la gran satisfacción de poder contar con lectores como ustedes. Para darse de alta en la lista de distribución de DerBlaueMond haga click en el siguiente link, el proceso es muy breve y le llevará tan sólo unos segundos (gracias por adelantado 😃): http://eepurl.com/cWbuGX

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El paralelismo entre la delincuencia en el metro de la Nueva York de los ochenta y la corrupción en España


Nueva York. Años ochenta. La red suburbana del metropolitano es uno de los lugares más peligrosos del planeta. La delincuencia campa a sus anchas en una ciudad en la que demasiados individuos viven al margen de la ley.
Si analizamos la criminalidad neoyorkina de hoy en día, la situación cambió radicalmente, habiendo alcanzado en punto de inflexión con el alcalde Giuliani. Pero los motivos por el que este brusco giro tuvo lugar van más allá de las simples medidas de mano dura policial. Otras interesantes medidas de psicología social se pusieron en práctica con un éxito demostrado. Tratemos de aprender de este valioso ejemplo, porque son muchos los paralelismos que podemos establecer con el caso de la alta corrupción en España. Y éste es un problema acuciante que sin duda hay que solucionar. 
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¿Cómo utilizan los políticos las Redes Sociales para manipular a las masas?

La pregunta sobre si los políticos tratan de manipular a las masas tiene una respuesta obvia. La cuestión es si en la era de las Redes Sociales, éstas son la herramienta idónea de la que se sirven para conseguir más fácilmente su objetivo. Este artículo pretende abrir en nuestro presente una ventana al futuro para analizar con ustedes hasta dónde nos puede llevar la ecuación de Redes Sociales más política.

Para este pequeño y visionario viaje en el tiempo, además otro de nuestros habituales análisis, les traemos una interesante entrevista con Francisco Roldán, consultor político y presidente de la Asociación Española de Consultores Políticos (AESCOP). Espero que el artículo de hoy no sólo les resulte interesante, sino que además les ayude a abrir en sus mentes nuevas preguntas que hasta ahora no se habían planteado, y de cuya respuesta dada por cada uno de ustedes depende el futuro del sistema político en el que deberemos vivir todos.

Facebook experimenta con sus usuarios

Facebook realizó experimentos no consentidos con las cuentas de casi 700.000 usuarios de habla inglesa según pueden leer en esta noticia. Los experimentos no tenían demasiada complejidad, limitándose a testear el nivel de interacción y uso que se hacía de Facebook, tratando de relacionarlo con si los usuarios leían de sus amigos comentarios positivos en un primer grupo, o bien negativos un segundo grupo de usuarios. La red social argumentó que es legítimo tratar de recabar información para su negocio sobre cómo fidelizar y aumentar el uso de sus servicios, y que este tipo de tests, conocidos habituales del sector y denominados “A/B testing”, los realizan otras muchas webs, que necesitan averiguar cuál es la forma más beneficiosa de presentar sus contenidos y así fidelizar a su base de usuarios. Por otro lado, desde diversos ámbitos se quejaron de que estos experimentos sientan un peligroso precedente que discrimina a unos usuarios frente a otros, cuando todo algoritmo debería estar concebido para ser igualitario y promover la cyber-igualdad en el trato que les da a todos sus usuarios.

Sin tomar parte por ninguno de estos dos argumentos contrapuestos, abordemos de lleno el tema de los experimentos sociales, que es uno de los objetos de nuestro análisis. Ya les analicé hace tiempo en el post “La profecía de George Orwell o El 1984 de las Redes Sociales” que las Redes Sociales pueden facilitar enormemente la vigilancia intensiva y el seguimiento de los ciudadanos. Con la llegada de las Redes Sociales, la información es mucho más profusa y detallada, podemos saber la reacción de muchos usuarios ante cada noticia o comentario, y, lo que resulta más inquietante, sus tendencias quedan totalmente registradas. Tengan en cuenta que en el mundo de hoy en día, lo único que pueden mantener ustedes como privado es lo que no tecleen.

  • Las Redes Sociales son el punto donde confluye la intención de los políticos de manipular a las masas con el acceso directo y barato a la población

    Resulta obvio decir que los políticos siempre sienten la necesidad de incluir en sus ecuaciones la psicología social y la psicología de masas. Los experimentos sociales, según cuál sea el objetivo de cada investigador, abren nuevas vías para aprender a manipular masivamente a los ciudadanos, y además lo hacen de forma gratuita con la información que esos mismos ciudadanos aportan voluntariamente a sus perfiles online. Al final nuestro voto está en riesgo de depender de la forma en que estén codificados los algoritmos sociales que nos muestran unas noticias u otras tomando como base nuestro perfil y cómo se nos segmenta. Delante de ustedes tienen ni más ni menos una nueva era que se apoya en la ingeniería social, y que podríamos denominar la Era del Gobierno del Software.

    Un experimento por el que perfiles fake de Twitter alcanzaron relevancia social con tuits sintéticos

    Por si lo que hemos analizado hasta ahora les parece poco inquietante, lean este otro artículo sobre “Cómo los bots sociales se han infiltrado en Twitter”. La noticia en cuestión trata del experimento que realizó una universidad brasileña creando en Twitter varios bots con los que publicaban tuits sintéticos, a la vez que se iban haciendo seguidores de otros usuarios de la red social. Lo novedoso de los resultados que arrojó este experimento es el hecho de que muchos usuarios reales se hicieron seguidores de esos bots, con el resultado de que los bots adquirieron una relevante capacidad influencia sobre personas de carne y hueso. El índice Klout (uno de los estándares que ponderan la capacidad de influencia de los usuarios) que consiguieron los bots sobrepasó en varios casos incluso el Klout de académicos con reputación en los asuntos a los que se referían los tuits sintéticos que publicaron los bots.

    Recuerden lo que antes analizábamos los experimentos sociales y la potencial capacidad de influencia sobre los ciudadanos que nos da la información de sus resultados. Con este nuevo experimento, ahora añadimos que no sólo nos pueden influir personas y medios, sino que nuestros influencers podrían ser programas informáticos. Aquí tenemos un potencial mando de control remoto que, en vez de accionar la puerta del garaje, abriría o cerraría nuestras mentes ante ciertas ideas, con el peligro de que esto suceda a conveniencia del que pague o dirija al programador en cuestión. Ello quiere decir que las Redes Sociales son tan sólo “potencialmente” peligrosas. No debemos olvidar que son unas herramientas extraordinarias si se utilizan adecuadamente, pero deben usarse con responsabilidad: de nada sirve que España tenga una de las legislaciones más duras del mundo en cuanto a privacidad se refiere, si luego va usted y por ejemplo comparte públicamente a quién ha votado.

    Y ahora les transcribo la entrevista que les he prometido. Sin más dilación, les presento a Francisco Roldán que, como les decía, es consultor político y presidente de la Asociación Española de Consultores Políticos (AESCOP): 

    DerBlaueMond: Hasta hace unos años, los medios se basaban meramente en una difusión en la que el ciudadano en general recibía pasivamente información, pero con las Redes Sociales ahora muchos ciudadanos se vuelven militantes y se vuelven una parte activa de las campañas electorales. ¿Los partidos políticos han adaptado el contenido y el formato de sus acciones a esta nueva realidad?



    FranciscoRoldán: No tiene sentido es que unos y otros se acusen mutuamente de hacer marketing político cuando la realidad es que todos lo hacen. Las Redes Sociales en este sentido son una herramienta básica hoy en día, aunque sigo pensando que la televisión es el medio por excelencia en este momento, pero evidentemente algún día Internet y las Redes Sociales serán la principal herramienta que se utilizará, y que no olvidemos: se está utilizando ya a día de hoy. Un buen ejemplo que demuestra este punto es el presidente estadounidense Obama.

    Hace ocho años la campaña electoral de Obama representó la primera ocasión en la que se utilizaron las Redes Sociales masivamente, y uno de los éxitos que tuvo fue precisamente ése: llegar a millones de hogares de una forma fácil, persuasiva, y muy barata. Sus videos se hicieron virales en cuestión de segundos, y pudieron hacer llegar su mensaje intacto a los votantes. El truco está siempre en lo mismo: en hacer llegar el mensaje entre el emisor y el receptor en perfectas condiciones; cuantas menos distorsiones haya, mejor, y las Redes Sociales son una herramienta fabulosa para ese propósito.

    • Ahora los partidos ya sólo dan mítines en aquellos lugares donde flaquean en intención de voto

      Y no te engañes, los ciudadanos estamos manipulados todos. Los líderes políticos ya no visitan ciudades y pueblos por toda la geografía española como en la época de Felipe González, ahora para las campañas se utilizan ya las nuevas herramientas y se acude a dar mítines sólo a aquellos lugares donde se flaquea más en intención de voto. Este punto da una idea muy clara de la situación respecto a tu pregunta.

      La información y las campañas políticas se han socializado con las Redes Sociales, pero claro, está el peligro de que entonces ahora la gente también puede opinar y escribir de cosas sobre las que no está lo suficientemente informada para argumentar correctamente en un determinado tema. Es como la Wikipedia, que todos pueden escribir en ella, pero no es 100% fiable porque todo el mundo que la escribe no contrasta científicamente lo que escribe. Evidentemente todo el mundo tiene derecho a opinar sobre política, y se puede hacer, pero la calidad de los comentarios y opiniones puede variar notablemente de un tema a otro, y de un usuario a otro.

      DBM: En la política ha pasado un poco como en el mundo de la tecnología y en la economía en general: han irrumpido con fuerza en el panorama nuevos partidos innovadores en Redes Sociales al estilo de lo que ha ocurrido en muchos sectores económicos con las startups. De la misma manera, estos nuevos partidos se caracterizan por manejar con destreza las nuevas herramientas sociales. ¿Los partidos tradicionales pueden estar seriamente amenazados por esos nuevos jugadores al igual que le ha pasado a Microsoft con Linux? ¿Es otro caso de reinventarse o morir?



      FR: Los partidos políticos al uso, por no decir los de la casta porque ya lo son todos, hasta ahora no tenían competencia, y ahí han surgido los partidos emergentes que se han aprovechado de la potencia de las nuevas herramientas y de un hecho clave que os citaba antes: socializar es muy barato, mucho más barato que insertar anuncios en televisión donde, además de ser caro, está todo muy controlado.

      Los ciudadanos queremos soluciones a nuestros problemas e inquietudes: el trabajo, la crisis… y ningún partido me está dando soluciones para eso. Estamos hartos de ver cómo los políticos, en vez de hacer campaña de forma didáctica, dando lecciones de democracia y juego limpio a los ciudadanos, lo único que hacen es malinterpretar al oponente con juego sucio, y me da igual que sea PP, PSOE, Ciudadanos o Unidos-Podemos. Yo sin embargo soy partidario de que los políticos den soluciones a los problemas de la ciudadanía y en todo caso usen la propaganda blanca: propaganda pero basada en el juego limpio, y no es precisamente lo que veo en todos nuestros políticos, que simplemente se acusan unos a otros y tratan de descalificar al oponente pintándolo de ser el más malo. Y esto ocurre igualmente en las Redes Sociales.

      • Los partidos emergentes usan más las Redes Sociales porque sus votantes son más jóvenes

        El tema no es que los nuevos partidos hayan abrazado las Redes Sociales con cierta exclusividad. Yo llevo a mis espaldas 50 campañas, he estado en internet desde principios de los noventa, y puedo decirte que tanto con PP como con PSOE hemos utilizado siempre las Redes Sociales. Yo he estado por ejemplo cerca de Podemos, y he visto cómo los seguidores de Podemos o Ciudadanos están más presentes en las Redes Sociales, y esto tiene que ver con la edad media que tienen. Dado que sus votantes se han hecho adultos ya con internet, estos partidos han tenido que volcarse en las Redes Sociales simplemente para llegar a su base de votantes.

        DBM: Las Redes Sociales son una herramienta excepcional para informar, pero al mismo tiempo, y por los mismos motivos, son una herramienta con mucha potencia para desinformar. Es un hecho que, lo que a priori supone que estemos en la era de la democratización de la información, acaba en demasiados casos imponiendo el escenario contrario: los usuarios de las Redes Sociales acaban cautivos por una endogamia ideológica por la que sólo se relacionan con gente afín y rechazan frontalmente el contrastar puntos de vista y el diálogo constructivo con pensamientos diferentes. ¿Se aprovechan los políticos de este fenómeno? ¿Hacen uso del clásico “difama que algo queda”? ¿Hay partidos que componen mensajes sociales anónimos difamando conscientemente al oponente político? ¿Se han transformado las Redes Sociales en un nuevo campo de batalla virtual, en vez de un espacio abierto al diálogo y útil para informarse de forma plural?

        FR: Es la propaganda negra: tú desvirtúas a tu rival con un meme o un tuit falso, sin que sepa ni de dónde le viene. No es que suponga que los partidos mandan informaciones falsas, directamente te confirmo que lo hacen: es la desinformación, una de las reglas básicas de la propaganda. Yo no soy partidario de eso, pero la realidad es que lo malo tiene siempre más éxito que lo bueno. Las Redes Sociales están planteadas de tal manera que son el soporte ideal para este tipo de mensajes con los que mucha gente simplemente piensa el clásico “Cuando el rio suena, agua lleva”. Y sí, las Redes Sociales son un campo de batalla, de manipulación y de persuasión. No es una creencia mía, es que lo puedo confirmar con total seguridad.

        • Las Redes Sociales también permiten a los usuarios una herramienta para interpretar la información

        La manipulación a través de las Redes Sociales es algo muy fácil. Ahora bien, también te digo eso, lo que me estás diciendo, que las Redes Sociales, al mismo tiempo, al que está interesado, le permiten tener acceso a toda la información, y le dan herramientas para interpretar correctamente esas informaciones que le llegan. La gente debe ser consciente de que lo que el que está argumentando no tiene por qué llevar la razón, y puede que además sea consciente de que ni siquiera está diciendo la verdad.

        DBM: ¿No ve usted en las Redes Sociales un efecto Boomerang por el que lo inabarcable de la ingente cantidad de información disponible ha causado el efecto contrario, y la gente es abducida por cómo le venden la información, o se auto-abduce en círculos ideológicamente muy próximos a ellos y ellas mismas, porque necesitan sumergirse en un entorno más predecible y controlado? Así como hay algunos que se esfuerzan por contrastar las informaciones e ideas, y se informan de forma plural, hay una mayoría que parece no querer hacerlo y que incluso admiten abiertamente que no salen de ciertos círculos informativos, a pesar de que hoy en día todo está tan sólo a un click de distancia. ¿Se aprovechan los partidos de este efecto para tratar de lograr que sus votantes les voten ciega y pasionalmente, en vez de con juicio crítico?
        FR: Llevas toda la razón, pero ése no es el único problema. Lo verdaderamente grave de este asunto es que hoy en día la gente no llega a conocer ni siquiera su propia ideología. Es un tema que yo a veces les planteo a mis alumnos en los cursos que he impartido en alguna universidad. Tú que eres proclive ante éstas o aquellas ideas, ¿Sabes realmente lo que significa el comunismo, o sabes lo que significa realmente una ideología de derechas? Lo he preguntado incluso en seminarios que he impartido a partidos políticos, y me he encontrado con que muchas veces no saben contestarte.

        En Alemania, donde por su pasado han acabado teniendo una cultura democrática muy importante desde hace ya bastantes décadas, lo que ocurre en el seno de una familia es que puede ser, por ejemplo, que el padre sea de derechas, la madre de centro, y los hijos ecologistas (es un mero ejemplo). Pues cuando llega una campaña electoral, coge la familia y se juntan las tres ideologías y cada uno defiende su postura. Y cada uno vota libremente lo que le da la gana, pero toda la familia sabe lo que votan los demás, y cuál es la ideología que subyace bajo sus argumentos y su forma de pensar. Esto creo que difiere mucho de cómo son las cosas en España. Y este ejemplo tan simple, explica muchas cosas como tu pregunta, y lo que dices que vemos cada día tanto en las Redes Sociales como 

        La endogamia ideológica que nombrabas antes es algo que ya estaba latente en la sociedad española, y que ahora ha encontrado un vehículo en las plataformas sociales. Las Redes Sociales son una herramienta fácil, barata, y que te permite llegar a tu objetivo directamente, no tiene ningún misterio adicional frente a las demás herramientas de propaganda y manipulación, aunque tienen sus peculiaridades. Lo que pasa es que, por ejemplo por hablar de lo que ha venido ocurriendo hasta ahora, PP y PSOE cada uno tiene unos cinco o seis millones de votos que son estómagos agradecidos. No es que no piensen o que les secuestren ideológicamente, es más que eso: es que les dan de comer. Es un secuestro estomacal. Cuando hablamos de manipulación, también en las Redes Sociales, el objetivo es que tú a los tuyos los tienes que conservar, o dándoles de comer o haciéndoles ver que no tienen otra opción de voto.

        DBM: Yo observo tanto en el votante español como en el ciudadano en general de este país una radicalización en las tesis propias. Sea cual fuere la ideología de las personas, la gente está tendiendo a cerrarse no sólo a aceptar otras ideas, sino siquiera a escucharlas, e incluso reaccionan violentamente ante ellas. Tal vez a esto haya contribuido el fenómeno anterior de la endogamia ideológica, pero ¿Crees que hay otros factores a los que puede deberse esto?

        • La radicalización de la sociedad no es un fenómeno meramente español

        FR: Pues es un fenómeno que está efectivamente ocurriendo, pero no ocurre sólo en España. Ahí tienes los sucesos que ha habido en torno a la Eurocopa, que nunca antes ha habido esta violencia a estos niveles alrededor de esta competición. La gente está perdiendo el respeto por los demás, dentro y fuera de las Redes Sociales. Cada uno tiende a radicalizar su opinión, pero la política seguramente va por otro camino. Yo estoy bastante desilusionado con la política actual, porque es lo que debe cambiar. Estamos viendo partidos basados en tesis de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, y sin embargo no nos damos cuenta de que ahora mismo estamos en un momento histórico en el que las Redes Sociales están siendo algo tan importante como probablemente fue la rueda en su momento.

        Nuestra sociedad está cambiando, evidentemente está buscando otras fórmulas, y esa socialización de nuestras vidas, la inmediatez de las noticias, el que cualquiera pueda opinar impetuosamente en cualquier momento, etc. parecen indicar que también vamos a asistir a un cambio en los partidos políticos. Ya no es tan fácil que engañen a alguien; a los convencidos sí, pero cada vez lo tienen más difícil con los que usan las ventajas positivas y constructivas de las Redes Sociales. Esto va a ocurrir con los partidos de la casta y la no casta o como los quieras llamar, porque en realidad en nuestros círculos nosotros ya hablábamos de la casta hace cuatro o cinco años. A mí me ha encantado la irrupción en escena de Podemos y Ciudadanos, porque sociológicamente están ocurriendo cosas nuevas respecto a lo que ocurría hasta ahora. Quizás la radicalización es uno de los puntos negativo. 

        DBM: ¿Tú crees que las Redes Sociales han favorecido esta radicalización? Porque si algo permiten es que ideologías o corrientes de opinión en las que antes su partidarios estaban más o menos aislados, ahora puedan estar uno en La Coruña y otro en Murcia y estar en permanente contacto, autoalimentándose en un estrecha tela de araña ideológica de la que es difícil escapar. Así forman masa crítica, crean el germen de nuevas corrientes ideológicas, y luego, lógicamente, usan las mismas Redes Sociales para intentar expandir sus ideas. Los radicales se radicalizan más fácilmente y con mayor intensidad cuando están en contacto entre sí y se propagan con facilidad.


        • Más importante que el anonimato en las Redes Sociales es la impunidad

        FR: Yo tenía un blog en El País, y puedo decirte que a veces me llegaban mensajes tremendos, poco menos que amenazándome de muerte. La radicalización es más fácil cuando te crees que estás actuando de manera anónima, y el problema de las Redes Sociales es que ciertas personas creen que les otorgan el anonimato, con lo que la gente se permite el lujo de ser más radical que en la calle. En realidad la radicalización es una tendencia natural en ciertos indviduos, y las Redes Sociales sólo son un caldo de cultivo para desarrollar lo que llevan dentro. Y ya no es sólo el anonimato, casi es más importante la impunidad, porque si te dicen idiota a la cara saben que se pueden llevar un tortazo, pero esto no ocurre si lo hacen en una plataforma social. Además, en un cara a cara, cuando das tu opinión, casi inevitablemente estás obligado a escuchar al otro y razonar. En las Redes Sociales esto no ocurre; la gente dice lo que le da la gana, y luego desconecta.

        DBM: Como igual sabes, hay un estudio de una universidad brasileña que creó bots en Twitter que acabaron teniendo amplia relevancia social, y estos bots propagaban tuits sintéticos que podrían crear corrientes de opinión entre sus seguidores, algunos de los cuales llegaron a ser incluso personas de relevancia en el mundo académico. ¿Crees que algún día podemos ver cómo se maneja a las masas y se crean corrientes de opinión con un simple click de ratón? Sería un concepto de la sociedad como servicio, habría proveedores que ofrecerían efectos sociales en una carta menú. Es hacer de la sociedad una commodity que puedes vender y comprar.



        FR: Ahí hemos pasado a hablar del tema del Gran Hermano, y ¿Por qué no puede llegar a ocurrir? No te digo que no, que con las nuevas plataformas uno pueda manipular a las personas cuando quiera y como quiera. El tema es el poder, sea de la naturaleza que sea, es algo intrínseco al ser humano. Y aquí la cuestión es el poder por el poder, que además es patológico, es decir, el que lo tiene se vuelve “tarumba” por decirlo de alguna manera. La manipulación es una consecuencia de esto, y ha ocurrido siempre desde que el ser humano vive en sociedad. Yo recuerdo un libro que hablaba de cómo el hermano del senador romano Cicerón, en el año 300a.C., le escribía a su hermano sobre lo que tenía que hacer para llegar a ser senador en lo que puede ser considerado uno de los tratados más antiguos sobre la manipulación política.

        • Casi todos los partidos aplican los principios de la propaganda que se definieron en el periodo de entreguerras a mediados del siglo XX

        Que las Redes Sociales facilitan este tipo de acciones: totalmente cierto. Que algún día con ellas alguien puede mover a las masas y su opinión a golpe de click: pues también. Es un peligro, pero es como todo, si vas en un Ferrari a 300kmh pues tienes más riesgo de sufrir un accidente que si vas a 60kmh. No hay que olvidar que Goebbels fue el padre de la propaganda política, lo que pasa es que no se le reconoce porque fue nazi. Te puedes hacer una idea de la capacidad manipuladora que tenía Goebbels porque, antes de que estallase la guerra, los medios ingleses hablaban bien del nacionalsocialismo, lo que pasa es que luego como nazi fue un criminal. 

        Te puedo asegurar al 100% que muchos políticos confeccionan sus campañas políticas basándose en el manual de Goebbels. Goebbels y Maquiavelo, de haber estado en nuestra época, literalmente habrían darían palmas con las orejas con el poder de las Redes Sociales. Estamos en una nueva era a todos los niveles, y es pura filosofía, no sabemos a dónde nos puede llevar todo esto, y es cierto que puede suponer un gran peligro. Ya veremos en el futuro cómo se legisla para evitar estos peligros, pero lo que podemos decir ahora mismo es que, para asegurar la igualdad, la socialización debe ser accesible a todos los ciudadanos, y cuanto más barata sea mejor.

        DBM: ¿Crees que las Redes Sociales traerán la democracia participativa? ¿Consideras un sistema así viable y piensas que los políticos cederán parcelas de poder de decisión a los ciudadanos?
        FR: Todos los partidos tienen una estructura vertical, y el que no la tiene, la acaba teniendo. Al final todos se convierten en lo mismo. Podemos empezó muy bien con la democracia participativa, pero luego, cuando tuvieron que tomar decisiones importantes, no se hizo caso a los afiliados y las decisiones vinieron directamente desde Madrid. Las Redes Sociales hacen la democracia participativa viable, pero el tema de todos los partidos es que una cosa es lo que vamos a hacer, y otra más importante es que sólo algunos sabemos lo que verdaderamente vamos a hacer: es lo propio de las estructuras verticales. Y la democracia participativa es lo ideal, que no des tu voto a un determinado candidato y ya haga lo que le interese.

        Para no limitar la democracia participativa, deberían además existir listas abiertas como casi ocurre en las votaciones al Senado. Además, no todo el mundo está preparado para votar todo, ni hay por qué llevarla al extremo. Porque te hagas una idea, por ejemplo en Suiza, la democracia más participativa del mundo, todos los ciudadanos votaron una ley que se aprobó, pero, cuando se aplicó la ley, el resultado no gustó a los propios votantes que votaron para aprobarla, y el propio pueblo pidió revocar la ley. Esa participación es bonita, pero es muy difícil llevarla a cabo, porque la gente no está preparada para votar todo: para empezar muchas veces no tienen ni siquiera la información suficiente. Tenemos aún que aprender mucho sobre la democracia participativa.

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        ¿Cómo debería España hacer la transición hacia un nuevo modelo productivo?

        Llevamos literalmente años oyendo hablar de que España debe dejar atrás un modelo productivo basado principalmente en el ladrillo. Hacer este tipo de comentarios, sea en campaña electoral o no, no aporta absolutamente nada. No sólo porque resultan evidentes, sino porque el modelo productivo basado fundamentalmente en el ladrillo, no es que haya que cambiarlo, es que ya no existe. Lo que hay que hacer es crear un nuevo modelo productivo. Y para esto echo en falta propuestas creativas, razonables y de futuro por parte de nuestros políticos. En este artículo les traemos algunas propuestas que espero encuentren interesantes, y que tratan de demostrar que, cuando se tiene verdadero interés, y uno se pone a trabajar y a pensar, se puede dar con ideas (creo que) de futuro.

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        Si no existiesen paraísos fiscales, ¿Cómo sería nuestro mundo?

        Nadando literalmente entre noticias sobre corrupción y evasión fiscal a golpe diario de Telediario, muchos españoles están más que hartos de saber de la existencia de unos paraísos fiscales que se dedican a acoger con los brazos abiertos el dinero que traen de otros países, sin ni siquiera preguntar sobre si es de procedencia lícita. Pero, ¿Se han preguntado ustedes cómo sería el mundo si estos paraísos fiscales no existiesen? En este artículo damos respuesta a esta intrigante pregunta.

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        ¿Cuáles son las consecuencias de que los ministros dimitan por no estar de acuerdo con el gobierno?

        Eso que en España no pasa casi nunca, ni con unos ni con otros. Eso que en España sólo ocurre cuando los políticos, no es que ya estén contra la pared, sino que casi están ya entre cuatro paredes. Eso que en España tienen más que motivos para hacerlo en muchos casos. Hablamos de que los políticos dimitan cuando tienen que hacerlo, como ocurre en tantos países de nuestro entorno. Y las consecuencias de que no veamos esta forma de actuar en nuestros dirigentes van mucho más allá de la política, y es una causa importante de deterioro social y económico en nuestra sociedad. Preocúpense por la economía, pero también por la socioeconomía.

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        La psicología laboral de negar las fatídicas evidencias o El rebaño que va mansamente al matadero

        En una empresa de la que tengo referencias fidedignas por lo que me cuentan ciertos insiders, se está llevando a cabo un ajuste de plantilla más que dramático, más bien en ciertas direcciones se podría calificar hasta de un exterminio consumado. Empresas que tienen que tomar estas decisiones siempre las habrá en un libre mercado, el tema que les traigo hoy no se trata ni siquiera de las malas formas con las que a veces se abordan este tipo de eufemísticamente llamados “ajustes”, sino en por qué hay trabajadores que no son capaces de ver el negro futuro que les espera a la vuelta de la esquina.

        Obviamente, las empresas que se ven en este proceso, no pueden dejar de dar servicio mientras que tengan una obligación contractual de hacerlo, o bien hasta el cierre, o bien hasta la transferencia de los procesos a la matriz o a cualquier participada radicada en la India o donde sea. De sus obligaciones contraídas surge la necesidad de mantener a la plantilla trabajando justo hasta el día de antes de apagar el interruptor en su planta española. Como toda necesidad de altos vuelos, ésta se traduce en unos jugosos objetivos para los directivos nacionales encargados de ejecutar el exterminio, pero que, por contradictorio que parezca, tienen también a la vez el encargo de mantener el servicio hasta el día D.

        El bonus que les han puesto hace que estos directivos hagan todo lo posible por conseguir este objetivo, y de ahí deriva la casi siempre omnipresente forma de actuar en estas situaciones: no negar y hablar abiertamente de que hay un plan de “ajuste”, pero al mismo tiempo afirmar que se va a mantener a una “organización retenida” de la cual es muy interesante formar parte. A partir de ahí, la realidad se irá desvelando por capítulos, dando a conocer las decisiones cuando ya no quede más remedio, lo cual siembra el desconcierto entre la plantilla, y hace que la gente no sepa bien a qué atenerse. Pasando de puntillas sobre la actitud de esta clase de directivo, que antepone sin dudarlo su interés personal al interés común (ya comentamos este tema en  “El cáncer del interés personal sobre el general o La falta de sentido de la responsabilidad colectiva”), vamos a centrarnos más bien en cómo su plan les acaba funcionando en la mayoría de los casos de este tipo.

        La psicología del empleado es la que nos interesa pararnos a analizar hoy. El plan que les he trazado antes a grandes rasgos es un plan milimétricamente concebido para que la mayor parte de la plantilla aguante hasta el final, son fases y acciones que me consta que aparecen en diversos manuales de management. Y para conseguir su objetivo no se centra en remuneraciones ni objetivos generalizados, eso sólo es rentable para unas pocas cabezas de la organización, sino que utiliza los sentimientos y las pasiones más primitivas de los trabajadores. Los sentimientos a los que se apela resultan ser más efectivos cuanto más viscerales y básicos son, y en estos casos principalmente son dos: el miedo y la esperanza.

        El miedo surge de esa preparada frase en que se cita una “organización retenida” que va a sobrevivir. No hace falta decir que la mayoría de los trabajadores va a intentar por todos los medios formar parte de ella. Resulta obvio que esto es la zanahoria, pero es al mismo tiempo también el palo, puesto que, al que no se esfuerce por formar parte de ese selecto grupo, sólo le espera la desolada calle. Es el miedo a quedarse sin trabajo lo que hace que la plantilla vea como la salida más viable entrar a formar parte de los que se quedan, más aún en un mercado laboral como el español, donde a día de hoy no resulta demasiado fácil encontrar un buen puesto de trabajo. Pero aquí entra en juego el segundo sentimiento visceral y también muy humano: la esperanza. Y es este segundo sentimiento el que más nos interesa aquí por ser menos evidente y también muy efectivo. Esto es lo que hace que estas ovejas se dirijan mansamente al matadero, porque la mayoría de los trabajadores albergan la esperanza de estar entre los que se van a salvar. No hace falta decirles que, a veces, los elegidos son fugaces puestos utilizados tan sólo para acabar de ejecutar el despiece o liquidación final de la planta española de la empresa de turno, y que además de soportar una carga de trabajo extraordinaria en un entorno en el cual hay cada vez menos plantilla en la que apoyarse, acaban teniendo idéntico final al de las ovejas que entraron primero al matadero. Y, por cierto, detrás de todos ellos suele acabar yendo el responsable de Recursos Humanos que ha ejecutado los despidos: muerto el perro se acabó la rabia. Con este último despido se “limpian” los malos rollos de la escabechina, y los que quedan en la empresa perviven en un aséptico ambiente sanitariamente higienizado.

        Pero esta conjunción de miedo y esperanza es mucho más fuerte de lo que cabría pensar. Conozco casos en los que mi insider dejó claro a ciertos compañeros de su entorno más cercano que no les esperaba nada bueno en el corto/medio plazo. La reacción fue aferrarse a lo que los directivos repetían como un mantra de que había que hacer un ajuste, que iban a formar parte de la “organización retenida”, y que los jefes iban a luchar por sus puestos. Son personas inteligentes, pero no se atreven a vislumbrar la realidad. Necesitan creer que tienen una salida medianamente segura, y los directivos se la ofrecen en bandeja de deslucido latón para utilizarles sólo mientras sigan siendo estrictamente necesarios.

        Antes del párrafo final, simplemente me gustaría insistir en que este post no es una apología del mantenimiento de empresas no viables. No estoy en absoluto tratando de justificar que haya que mantener a flote una empresa que no es ni va a ser rentable. Si no, hoy en día aún tendríamos talleres de armaduras medievales por doquier.

        Si por desgracia se encuentran ustedes en esta situación alguna vez en su carrera profesional, mi consejo es que traten de despegarse de la masa. No tengan miedo a no dejarse arrastrar por la seguridad de saberse rodeado por compañeros en la misma situación, analicen todos los datos y acciones, y piensen por sí mismos. Tengan en cuenta que la masa también se equivoca. Los primeros en salir voluntaria o involuntariamente en estos EREs son los que luego más opciones tienen de recolocarse, puesto que, sobre todo tratándose de una gran empresa como suele ser el caso de este tipo de procesos, no sólo las condiciones de salida suelen ser mejores al principio, sino que además el mercado se va a inundar de currículums y perfiles profesionales similares, y los primeros van a tener más opciones de copar los puestos que pueda haber disponibles. Y podemos pensar también en que, al final del proceso de finiquitar la planta española, el remanente de “organización retenida” es un volumen de personal importante, en el cual ya no hay un goteo asumible de bajas incentivadas, sino que supone un importe de indemnizaciones muy importante en un corto espacio de tiempo. Esta situación se presta a que algunas empresas busquen ahorros con prácticas muy cuestionables. Sean valientes, afronten la realidad cuanto antes mejor, y reaccionen para que sean ustedes los que dirijan el rumbo de su vida laboral hacia donde más les interese. En la vida hay ocasiones en las que no hay otra opción más que lanzarse a la piscina.

        Los problemas de la edad adulta en edades inapropiadas o Los niños necesitan disfrutar de su infancia

        El otro día, en el comedor de mi empresa, tuve la ocasión de escuchar la sorprendente (sino escandalosa) conversación de unos padres que estaban en la mesa de al lado. Hablaban de las edades cada vez más tempranas en las que los niños empiezan a beber alcohol. Lo escandaloso de la conversación viene ahora, pues estaban comentando el caso de un niño que conocían que ya bebía habitualmente alcohol los fines de semana. El niño en cuestión tenía tan sólo 12 años, y una de las madres dijo que “A ver, a los doce años es de tontos cogerse una borrachera de coma etílico, pero bueno, no pasa nada por tomarte tus cañitas con los amigos”.

        Sinceramente, no doy crédito a los extremos a los que está llegando la sociedad de este país. En otros países estos problemas no están ni mucho menos tan generalizados, y menos aún la poca responsabilidad que hay entre algunos padres y madres como la de la épica cita anterior: dicha permisividad extrema lleva a algunos de nuestros jóvenes de forma natural a límites mucho más allá de lo comúnmente permisible. Por favor, estamos hablando de 12 años, una edad que ni siquiera entra en la adolescencia, una edad a la que el individuo ni está formado físicamente ni psicológicamente, y que no es consciente del delicado equilibrio que debe alcanzar su vida entre ocio, diversión y obligaciones. Eso por no hablar los numerosos estudios que atribuyen altas probabilidades de adicción por un consumo excesivo de alcohol u otras substancias a edades tan tempranas.

        Pero esto no es nada comparado con lo que les voy a relatar a continuación. ¿Han oído ya hablar del “Muelle”? Es una práctica sexual cada vez más difundida entre los jóvenes españoles y españolas que se basa en convocar en un parking o explanada a varias decenas de personas de ambos sexos, y mantener relaciones sexuales entre todos conforme las chichas van pasando sucesivamente de un chico tumbado en el suelo a otro en algo que también se denomina ruleta sexual. Si no dan crédito a lo que les cuento, lean esta noticia aparecida hace meses en los medios “El Muelle: el nuevo y arriesgado juego sexual de los adolescentes”. Y de nuevo lo más impactante de todo son las tempranas edades a las que nuestros jóvenes se inician en semejantes prácticas.

        Mi pregunta ante estos dos ejemplos es simplemente: ¿Qué hemos hecho mal nuestra generación de padres para que esto esté ocurriendo hoy en día? La respuesta de una amiga fue que damos a los niños todo lo que quieren, y que así los hemos acostumbrado a que todo lo que se pueden imaginar es algo que tienen el derecho de conseguir. Razón no le falta, puesto que realmente algo que define a la generación Ni-Ni es su creencia generalizada de que pueden exigir al sistema todo lo que desean, pero sin embargo rara vez se paran a pensar en su contribución al mismo ni en sus obligaciones como ciudadanos.

        Pero yo creo que además hay otra causa que también es achacable a nuestro papel de padres. Podríamos llamarlo el efecto “Infancia robada”. Me explicaré. Considero que la infancia (y la vejez) son edades con su plenitud vital si se consideran adecuadamente. Pero el egocentrismo y la prepotencia de la edad adulta nos hace ver a los ancianos como cargas que empiezan a no valerse por sí mismos, y a los niños seres inmaduros que no tienen derecho a disfrutar de la vida como se merece la edad adulta. De ahí el tremendo error de algunos padres de querer “hacer mayores” a sus hijos antes de tiempo, cercenando su feliz infancia, en la creencia de regalarles los placeres adultos de la vida. La realidad es que algunos de nuestros niños sólo reciben un viaje iniciático a una edad impropia cuya inmadurez hace que se vean inmersos en un mundo y una dinámica para la cual no tienen ni mecanismos de contención ni de defensa. De esta forma vemos como muchos jóvenes acaban en personas sin medida a las cuales ya nada en la vida les satisface ni les dice nada, con todo lo que esto conlleva personal y socioeconómicamente, bien por insatisfacción y apatía personal, bien porque decidan ir más allá de las fronteras socialmente aceptadas e incluso legales para seguir consiguiendo esos placeres a cuyo nivel de oxitocina están ya acostumbrados.

        Como conclusión de hoy, simplemente me gustaría hacerles notar que cada fase y cada etapa de la vida tiene su belleza y su forma de disfrutarla, y que hay que quemar etapas sólo a su debido tiempo. No crean que demuestran más confianza en sus hijos por permitirles o por hacer la “vista gorda” ante su iniciación en prácticas impropias de su edad. A mí me encanta jugar con mis hijos y ser su amigo tanto para compartir momentos como confidencias, pero en el fondo en el fondo, el papel que me ha tocado en esta vida es el de ser su padre. Hay momentos en los que los hijos necesitan tener un padre o una madre, y no sólo para apoyarse en él o ella, sino también para que les marque unos límites y les aconseje sobre los caminos que deben rechazar. Es más, si no lo hacen ustedes por sus hijos, les puedo asegurar que nadie más lo hará, o al menos no lo harán con el cariño y la delicadeza con la que usted lo habría hecho. Ejerzan de padres, para caminar a su lado y para enseñarles desde pequeños cómo elegir por si mismos su propio camino cuando ustedes ya no tengan la suerte de estar a su lado. No es infalible, pero es la mejor receta que puedo darles.

        La igualdad de oportunidades traída por la tecnología o Cómo los APIs públicos incrementan el fair play en Internet

        Hoy les traigo un tema interesante por el impacto tan relevante que está teniendo ya a día de hoy en nuestro panorama tecnológico, así como por sus importantes implicaciones socioeconómicas. La mayoría de los ciudadanos ya se han acostumbrado a no despreciar ni un ápice las posibles influencias que los nuevos avances tecnológicos pueden traer a sus vidas. Los smartphones y los ecosistemas de aplicaciones han cambiado el día a día de mucha gente, y es ya una especie de cultura básica el saber utilizar nuestros teléfonos inteligentes y algunas aplicaciones clave.

        No teman, si bien el tema de hoy tiene una base evidentemente técnica, ya saben que acostumbro a explicar de forma muy clara y sencilla las bases tecnológicas de los avances que les explico, para alcanzar al final unas conclusiones generales sobre su impacto en nuestras socioeconomías y en nuestra forma de vida.

        Empecemos por explicar brevemente el concepto de API. Un API (o “Application Program Interface” según sus siglas en inglés), se podría definir como un conjunto de programas informáticos que permiten acceder de una forma determinada y estándar a la funcionalidad que da un programa de mayor dimensión. Es decir, por ejemplo, cojamos su cuenta de Facebook. Todo lo que usted publica o escribe en Facebook va a sus servidores en internet, y para acceder a esos servidores usted puede usar o bien la aplicación oficial de Facebook, o bien cualquier otra aplicación de otro programador que la haya hecho para venderla en Google Play o la AppStore. ¿Cómo sabe esa aplicación de terceros acceder a su información que está en los servidores de Facebook? Muy sencillo, con un API publicado por Facebook que describe qué y cómo preguntar por información a sus servidores. De esta manera, cualquier desarrollador que esté interesado en ello puede crear su propio programa para acceder a Facebook, y por ejemplo presentarle a usted un albúm de cumpleaños con todas las fotos suyas que sus amigos han cargado en Facebook este año.

        Bien, a estas alturas ya tienen el concepto de API. Vayamos un poco más allá. El caso de Facebook es sencillo, pero ¿Qué me dicen por ejemplo de una aplicación de planificación de viajes que acceda a los servidores de Renfe para ofrecerle un viaje hecho a medida que incluya unos billetes de AVE con su correspondiente precio y disponibilidad? Ufffff, el tema se complica, puesto que pasamos a hablar de información crítica de una compañía, que necesita proteger porque es esencial para su operativa diaria, por no hablar ya de su carácter estratégico. Pero es cierto que cada vez más el mercado está demandando aplicaciones como la que les describo. Es más, Renfe en este caso podría aprovecharse de la “Comunidad” de desarrolladores que hacen por su cuenta una aplicación que le va a reportar ventas por la módica cantidad de 0€. Obviamente, esos desarrolladores querrán vender su aplicación en Google Play o la AppStore, o tal vez la aplicación sea gratuita y funcionen sólo por comisión sobre venta.

        Ambas opciones suponen un nuevo modelo de negocio con claras ventajas para Renfe, pero el tema que quería abordar hoy con ustedes al respecto es más profundo. Aquel concepto de “Comunidad” difusa que nadie comprendía muy bien pero que ha llegado a producir excelentes sistemas operativos como Linux que se están comiendo el mercado, adopta ahora otro cariz. Ahora la comunidad no sólo acomete proyectos generalistas de informática, sino que una especie de comunidad formada por los desarrolladores presentes en los ecosistemas de aplicaciones, es capaz de hacerle a usted sin ningún coste de entrada una aplicación. La importante derivada de esto es el principal tema de este post: para ello usted debe darle con un API acceso a cierta parte de su información más preciada. El acceso a la información que a priori era impensable que les empresas permitiesen hace tan sólo unos años, ahora se vuelve estratégico para las compañías, y son ellas mismas las que publican APIs para facilitar a terceros el acceso a sus sistemas.

        Obviamente, la seguridad es un tema clave. Hay que dotarse de una infraestructura que permita compartir de forma segura sólo aquella información que se desea hacer pública. Además hay que tener un especial cuidado con los accesos que sin duda los hackers intentarán hacer a nuestros sistemas, puesto que con unas APIs mal diseñadas serán capaces de entrar en nuestros servidores informáticos hasta la cocina, y hacerse con preciada información, o bien provocarnos un desastre. Con este fin hay en el mercado diversas plataformas de gestión de APIs, dicho sea de paso.

        Otra consecuencia muy importante es que este nuevo paradigma socioeconómico supone una mejora del fair play dentro del sector de la tecnología: cualquiera con ideas, ganas, tiempo y recursos puede desarrollar una aplicación para vender billetes de Renfe o de productos y servicios de cualquier otra compañía. Sin duda un nuevo aspecto del progreso en la igualdad de oportunidades que son una de las bases esenciales de las sociedades occidentales.

        Pero el trasfondo de este tema es que la economía y la socioeconomía han dado un giro radical respecto a la custodia y compartición de la información empresarial y el acceso a sus servidores. Han pasado de una posición claramente defensiva y cuasi-paranoica, a una mentalidad abierta en la cual ceden parte del núcleo de su negocio a cambio de un potencial beneficio. Podríamos acuñar esto como una democratización de la información de las empresas. Una política de claro y trasgresor aperturismo informático que reporta claras ventajas para consumidores, para la comunidad de desarrolladores y para las propias empresas. Un claro ejemplo de win-win a tres bandas, que supone un progreso socioeconómico real para nuestras sociedades, no sólo por el impacto en el corto plazo de la gran utilidad para todas las partes de las nuevas aplicaciones que se están desarrollando con las APIs, sino también por el gran progreso a largo plazo que suponen estos cambios de paradigma empresarial y socioeconómico que estructuran el tejido social y productivo de las sociedades que lo adoptan. El factor desencadenante es tener más beneficios. La consecuencia a largo plazo es hacernos lograr el progreso socioeconómico. Como muchas otras veces, la disyuntiva que algunos plantean de “dinero o socioeconomía” se resuelve en este caso serializando en una secuencia temporal de “primero se intenta generar más dinero, y en ése intento se acaba haciendo progresar la socioeconomía”. No siempre ocurre de esta manera, pero al menos, cuando tengamos claro que va a ser así, no seamos ni reaccionarios ni tímidos en adoptar unos cambios que nos acaban haciendo progresar como sociedad.

        La falta de sentimiento de autocrítica en nuestra socioeconomía o El práctico recurso del anonimato

        La crítica más útil y más acertada es la autocrítica. Somos nosotros mismos los que mejor nos conocemos, y por ello somos los que más podemos ayudarnos a evolucionar personalmente. Ahora bien, la autocrítica es una valiosa cualidad que en nuestras socioeconomías brilla por su ausencia, lo cual nos impide evolucionar personalmente, pero también socialmente y económicamente. Sigan leyendo y se darán cuenta de cómo enseñar a ser autocrítico es una urgencia social hoy en día.

        ¿No están de acuerdo en la falta de autocrítica generalizada que aqueja a nuestra sociedad? Pues vayamos con un ilustrativo ejemplo que a buen seguro pueden observar ustedes en su entorno una (sino varias) veces al día. Seguro que si sale el tema de la corrupción, la evasión de impuestos, y la economía sumergida, casi cualquier interlocutor que pueda usted tener enfrente va a proferir toda una serie de maldiciones contra todo aquel sujeto potencial sospechoso de cometer tamañas fechorías. Pero ahora bien, acto seguido, me ha ocurrido que, tras pasar a otro tema de conversación, mi interlocutor afirmaba con rotundidad que le había dicho al pintor que no le hiciese factura para ahorrarse el IVA. Estarán de acuerdo en que aquí hay mucha crítica y nada de autocrítica.

        ¿No les parece coherente lo que les estoy diciendo? Les pondré otro ejemplo. Tengo un conocido aficionado a disertar sobre los derechos de los trabajadores, los derechos de los inmigrantes, y los derechos de cualquier agente social y/o económico que exista en nuestro sistema. No es que esté en absoluto en contra de este discurso, pero me llama poderosamente la atención cómo sin embargo esta persona me consta que tiene una asistenta del hogar a la que no quiso hacerle un contrato oficial ni darle de alta en la Seguridad Social para ahorrarse unos eurillos de cotización. Y claro, su asistenta no tiene ni asistencia sanitaria, ni vacaciones, ni cotiza a la Seguridad Social.

        ¿Aún no están de acuerdo en que a nuestra sociedad le hace falta urgentemente una capa de autocrítica? El problema de los dos casos que les expongo no es que ocurran, desgraciadamente siempre hay individuos con conductas reprobables, el tema por el que les escribo hoy es porque casos como los dos que les he expuesto están tremendamente generalizados en nuestra sociedad. Tan generalizados que los considero una urgencia socioeconómica, no sólo por el impacto en la recaudación de impuestos y los derechos de los trabajadores afectados, sino además porque el problema real que subyace impide que nuestra socioeconomía progrese, y que nosotros evolucionemos como personas.

        Y es aquí donde entra en acción la segunda proposición de la oración disyuntiva que lleva por título este post. El anonimato. Un tema esencial para el que suscribe. Los que me siguen ya saben que soy muy celoso de guardar mi identidad en las redes sociales. La razón es que en ellas escribo habitualmente opiniones críticas sobre mí mismo, pero también sobre la gente que me rodea; y como demasiadas personas a mi alrededor no tienen muy desarrollado el sentido de la autocrítica, si llegasen a saber que les estoy criticando a ellos, lamentablemente me habría ganado más enemigos en esta vida que Blas de Lezo entre la armada británica. Y sería además por los mismos motivos: por repartir a diestro y siniestro. Eso sí, en mi favor he de decir que la única y sana intención última de un servidor es agitar conciencias para en el fondo construirnos a nosotros mismos sobre unos cimientos sólidos, y de paso así construir un futuro y una sociedad mejor para todos.

        Si este post les parece irrelevante y/o irreverente, si piensan que son los demás los que actúan de forma reprobable y ustedes por el contrario tienen siempre una justificación, si están convencidos de que hay que ser severo con ciertas actitudes pero les gusta otorgarse a ustedes mismos cuantas bulas papales les hagan falta, si ven la paja en el ojo ajeno y no  la viga en el propio… Me temo que en ése caso se han contagiado ustedes de esta tremenda enfermedad.

        Permítanme despedirme diciéndoles que equivocarnos nos equivocamos todos; el verdadero error está en no reconocerlo ni admitirlo bajo ningún concepto, porque es entonces cuando actuaremos de forma reprobable una y otra vez, sin ninguna posibilidad de mejorar en la siguiente ocasión. Entre la falta de autocrítica previa, y la autoindulgencia posterior, en esta sociedad no daríamos a basto ni con tropecientas ediciones de manuales de autoayuda; y digo “daríamos” porque es que en el fondo el personal no es ni consciente de su propio problema, ni por lo tanto va a tratar de solucionarlo: no hay peor ciego que el que no quiere ver.

        Por favor, cultiven el arte de la autocrítica, además de ayudarles a ser más realistas, evolucionarán como personas, y con ustedes la sociedad progresará en su conjunto. No olviden que en esta vida debemos ser coherentes con los demás, pero también con nosotros mismos.

        Sígueme en Twitter: @DerBlaueMond
        Sitio web: http://derblauemond.com

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