Archivos Mensuales: abril 2015

Por qué los músicos adoran a sus fans o Por qué los políticos no aprecian a sus votantes

Sé que las dos preguntas del título no parecen tener mucho que ver. En realidad están íntimamente relacionadas, y lo que es más importante, en este post veremos qué pueden hacer ustedes para mejorar la respuesta que menos les gusta.

La primera idea que me ha llevado a hacer esta reflexión es una pregunta intrigante: Si tanto músicos como políticos reciben sus ingresos, estatus y poder del pueblo en general, ¿Por qué responden luego a la gente con actitudes tan dispares?.

Empecemos con los músicos. Los artistas en general reciben mucho de sus fans, mucho cariño, mucha admiración, mucho respeto… Y es por ello por lo que la gran mayoría de los músicos se sienten en deuda con sus seguidores, y sienten que deben corresponderles de alguna manera. Por ello, la mayor parte de los artistas cuidan tanto, y quieren a sus fans. Pero es que además hay otro tema: el de la calidad del vínculo desarrollado entre artistas y fans. Este vínculo se basa generalmente en la sinceridad. Sí, como leen. El artista suele transmitir con sus obras lo que siente en su interior, lo que piensa, lo que le inspira el mundo a su alrededor… y esto el músico normalmente lo transmite con sinceridad (con permiso del marketing, según vimos en el post “El In-Store Surveillance y la brecha social o El marketing como nuevo sistema de castas a la occidental“).

Es precisamente la sinceridad lo que da esa calidad a su relación con sus seguidores. Se saben correspondidos en la mayoría de sus sentimientos más íntimos. Se ven reflejados en su obra y en sus fans. Sienten a sus seguidores como parte de sí mismos. Se sienten identificados.

Pasemos ahora a los políticos. Antes de nada, decir que no hay nada más lejos de mi intención que afirmar que todos los políticos son iguales; sin embargo, sí diré que uno de los mayores problemas de las democracias es que el perfil político actual predominante deja mucho que desear. El vínculo entre políticos y votantes suele ser desgraciadamente un vínculo destructivo, viciado, podrido desde su raíz… y les voy a explicar por qué. Al igual que el artista basa el vínculo con sus fans en la sinceridad, el político lo basa en todo lo contrario. En periodo electoral, la mayoría de los políticos tratan simplemente de decir lo que tienen que decir para ganar las elecciones. Luego la realidad de los cuatro años siguientes suele resultar ser muy distinta. Lo peor es que demasiados políticos son conscientes de estas divergencias desde la campaña electoral, pero no lo dicen. ¿Cómo llamarían a esto?. No sé si es engañar, pero en todo caso estarán de acuerdo que es no decir toda la verdad, siendo una verdad importante y que afecta de manera muy relevante a la vida de muchas personas. Y a mí eso ya me vale para catalogar a un individuo.

Tenemos pues que demasiados políticos no dicen toda la verdad a sus votantes. Pero a pesar de ello, alguno gana las elecciones, lo cual es su objetivo principal. Esto es un vínculo basado en la (llamémoslo) no-sinceridad. Es por ello por lo que el político no se siente identificado con el electorado, no se ve reflejado en ellos, no transmite lo que verdaderamente lleva en su interior, y por lo tanto no se siente en deuda ni desarrolla ningún vínculo afectivo con sus votantes. Es más, puesto que se ha salido con la suya a nuestra costa, es probable hasta que nos tenga en baja estima intelectual. De ahí que luego no piense que nos deba nada a la ciudadanía, ni valore personalmente a cada una de las personas que les hemos dado su capacidad de ganar dinero, estatus y poder.

Visto lo visto, no duden que el mayor problema de las democracias es que las capacidades para ganar las elecciones son totalmente diferentes a las necesarias para gobernar bien. De los polvos del vínculo de la campaña electoral, los lodos de los cuatro años siguientes.

¿Y qué podemos hacer para solucionar esto?. Lo tienen ustedes muy fácil: apliquen la lección aprendida del mundo de la música a cómo ejercen ustedes su democrático derecho al voto. No les voy a decir que elijan a sus políticos con cariño, sería un claro error. Sus ídolos pueden elegirlos con el corazón, pero, por favor, elijan a sus políticos con la cabeza, y a poder ser bien fría. Lo que realmente intento decirles es que, en esta vida, para recoger a menudo hay que dar primero, y generalmente uno recoge lo que siembra. Si eligen ustedes a nuestros políticos con estupidez, sólo obtendrán estupidez a cambio, y, de verdad, no se me quejen cuando les traten como a estúpidos. Si los eligen con inteligencia y raciocinio, ellos les valorarán y les respetarán como votante. No se equivoquen, para nada estoy culpando a los ciudadanos del panorama político actual. De hecho, estoy convencido de que nuestra sociedad no se ha equivocado tanto como para tener estos políticos. Pero no olviden que somos una democracia, y que está en nuestra mano cambiar las cosas.

Me despido diciéndoles que, salvando las enormes distancias, desde este modesto blog, es con esa misma sinceridad musical con la que les escribo. Por eso yo les valoro también a ustedes mucho. Y no se lo digo para que me voten como a los políticos, ya saben perfectamente que ésa nunca es la intención de mis líneas. Lo único que busco es reflexionar juntos y enriquecernos mutuamente. A ver cuántos políticos pueden decirles lo mismo.

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La calidad es la mejor receta para el éxito en Internet de su blog o “Content is King” supera a las estrategias SEO de posicionamiento

Hoy pretendo contarles cómo he conseguido posicionar entradas de este blog como segundo resultado de Google tan sólo por detrás de la Wikipedia, por ejemplo al buscar la famosa frase de Andy Warhol “En el futuro todo el mundo será famoso durante 15 minutos”, o cómo buscando la famosa frase de Karl Marx (no se equivoquen, el post no tiene un sesgo político y gusta a personas de todas las ideologías) “El capitalismo contiene la semilla de su propia autodestrucción” este blog es el primer resultado de Google. Pretendo contarles el por qué este blog puede traerles quincenalmente posts (creo) de cierta calidad.

Espero no decepcionarles, pero no esperen que les dé una lista del estilo a “Los 10 mejores trucos para un blog de éxito”. Eso lo dejo para otros blogs más comerciales, porque ya sé que a ustedes, como a mí, les gustan las cosas más profundas, detalladas y reflexivas.

Antes de seguir, me gustaría aclararles que el nivel de visitas de este blog me hace catalogarlo como un blog modesto. Hay blogs muchísimo más exitosos que éste, cuyas visitas se cuentan por millones. Pero sí que es cierto que estoy muy contento con los resultados que obtengo, puesto que mis posts ni son fáciles de escribir, ni son fáciles de leer, sobre todo porque hacen pensar. Y eso no es precisamente lo que más le apetece al público en general cuando a las diez de la noche por fin encuentra un rato para brujulear por internet antes de dormir. Por eso mis modestas cifras de accesos las valoro mucho más de lo que su mero montante supone. Sé que cada lector, cada visita a una de mis entradas, cada neurona dedicada a pensar en lo que les expongo, vale mucho, porque detrás hay alguien que razona, alguien que reflexiona, alguien que busca el mejorar día a día, y alguien que puede que esté buscando de alguna manera algo que tenga al menos parte de verdad. Estarán de acuerdo en que tener lectores así vale por muchos miles de lectores de otro tipo de lecturas digamos… más “populares” (¿O debería decir incluso “populistas”?). Y no se confundan ni quieran ver un tufo elitista en este comentario. Todo ser humano es capaz de hacer razonamientos interesantes, independientemente de su nivel cultural. Lo único que hay que tener es una buena predisposición y algo de fuerza de voluntad. Como muestra les diré que las mejores reflexiones en mi vida me las han hecho hacer mis abuelos, gente sencilla de la generación de la posguerra que no pudo ni acabar el colegio porque tenían que trabajar para ayudar a sus familias a comer.

En lo que respecta a Internet, no piensen que las estrategias de posicionamiento SEO lo son todo. En el primer párrafo de este post ya les he explicado sobre los resultados de este blog, y les puedo asegurar que yo no he hecho absolutamente nada de SEO. Es cierto que estar entre los primeros resultados da cierta ventaja inicial, pero si no son ustedes una empresa que trata de vender sus productos, si no tienen una competencia muy similar que les pueda aventajar tan sólo por aparecer antes que ustedes, si simplemente escriben como yo por el placer de encontrarse con sus lectores, les puedo asegurar que cuando la gente busca respuestas, trata por todos medios de encontrarlas, y no ceja en su empeño hasta conseguirlo, aunque sea en la décima página de resultados de Google. Si su contenido merece la pena, le acabarán encontrando y leyendo. A mí por lo menos me ha pasado. Poco a poco, le irán cayendo con cuenta gotas más y más visitas, y, sobre todo si escriben posts atemporales, un buen día Mr. Google se dará cuenta de que su contenido es relevante y que atrae un tráfico constante y mantenido a lo largo del tiempo. Y esto a Mr. Google le gusta mucho. Sí, queridos lectores, con ciertos matices, pero no lo duden: “Content is King”.

En cierta manera, les diré que creo que las estrategias de posicionamiento en buscadores han de actualizarse. Venimos heredando un enfoque un poco obsoleto basado muchas veces tan sólo en resultados de búsqueda, pero esto es una concepción más propia de cuando no había redes sociales. Hoy en día el posicionamiento en los buscadores y el reconocimiento en las redes sociales van de la mano. Son dos caras de la misma moneda, y el contenido es accedido en base a ello: los buscadores han de tener en cuenta todos los factores que hacen que accedan a su sitio de internet. Google les aseguro que ya lo sabe muy bien pero: ¿Lo saben ustedes?. ¿A que ahora ya entienden por fin la persistente insistencia de Google con su propio Facebook bautizado “Google+” ?. Sin duda la suya es una lucha por la supervivencia a largo plazo. ¿Que no?. Recuerden que Google es posiblemente la empresa más visionaria que haya existido jamás en el sector.

Servidor no tiene formación periodística alguna ni ha estudiado ninguna carrera de letras. Cuento tan sólo con mi imaginación, internet y las valiosas clases de Lengua que recibí en la EGB y en BUP/COU. No obstante, he llegado a ciertas conclusiones muy valiosas que me gustaría compartir hoy con ustedes. Se las resumo a continuación en unas breves líneas: tienen ustedes una línea para que el lector haga click en su artículo (o tres si acceden a él a través de una búsqueda en un buscador), un párrafo para conseguir que se lea el post entero, folio y medio para conseguir que repita como lector de su blog, y un párrafo final para conseguir que lo comparta en internet y, tal vez, que le deje un comentario. En el caso particular de mi blog, les añadiré algo adicional que es lo que más satisfacción me produce: un párrafo final también para conseguir que su lector se duerma dándole vueltas a la cabeza sobre un tema que hasta ahora no había tenido tiempo de pararse a pensar.

A partir de aquí, el resto ya depende de ustedes. Suerte ahí fuera en la blogosfera. No es un mundo fácil, y requiere mucho esfuerzo, muchas veces a cambio de nada; pero sin duda sí que es muy pero que muy gratificante. Por eso yo les sigo escribiendo. Este blog lo escribo yo, pero también les pertenece a ustedes. Si no me leyesen, yo no escribiría. Espero sinceramente que mis reflexiones les aporten algo positivo en sus vidas. Ésa es ni más ni menos la intención que pongo en ello. Como excepción, esta noche la daré vacaciones. Pueden irse a la cama teniendo en mente únicamente mi agradecimiento. Gracias por estar ahí. Sin ustedes no sería el bloguero que soy. Buenas noches y felices sueños.

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