La importancia de simplificar en la Era de la Información Democrática o El arte de exponer como simple lo complejo

En esta ocasión estaba pensando yo en cómo ha cambiado internet tantos aspectos de nuestras vidas, incluido el hecho de que ahora más que nunca (casi toda) la información está al alcance de (casi) todos. Ya no se trata como antaño del hecho de que la información es poder, que lo sigue siendo, pero hoy en día, dada la auténtica avalancha de datos e informes a los que tenemos acceso todos, lo que es poder es la capacidad de análisis y, todavía más importante, su posterior síntesis. La memoria es hoy en día un recurso escaso que hay que reservar para las conclusiones cuyo desarrollo se sabe correcto, y no tanto para los cuantiosos datos que nos llevaron a ellas.

No es menos cierto que sintetizar por sintetizar no sirve de nada. Hay personas que simplifican sus ideas y el mundo que les rodea porque tienen una evidente falta de conocimientos y/o de capacidad de análisis. En ellos la síntesis es una limitación más que una intención meditada. La síntesis que nos interesa, y en la que creo que está sin duda la capacidad humana más relevante del siglo XXI, es la síntesis coherente, con sentido común, compleja en su desarrollo y sencilla en sus resultados, y como fase posterior a un análisis detallado y exhaustivo.

Es ésta una síntesis ensalzable y… necesaria. Necesaria porque la complejidad del mundo que nos rodea, a lo que se añade la abundancia de información para todos que les citaba antes, hacen del simplificar una necesidad esencial. Y necesaria también porque, como otras veces hemos comentado, la gran ventaja de los seres humanos sobre otras especies es la capacidad gregaria que llevamos en nuestros genes. Es importante para la sociedad en su conjunto que haya individuos que lleguen a las conclusiones correctas, pero igualmente importante es que estos individuos sepan transmitir al resto dichas conclusiones de forma sencilla y simplificada, a la par que convincente. El progreso no está en que unos pocos sepan avanzar, el progreso está en el avance del conjunto. ¿No se dan cuenta de que los científicos y divulgadores que más impacto han alcanzado y más mediáticos se han vuelto son aquellos que son capaces de explicar sus teorías y avances (casi) sin las complejas fórmulas que han tenido que desarrollar?. Léanse las obras más famosas de Isaac Asimov, Carl Sagan o Stephen Hawking y entenderán lo que trato de hacerles entender.

Todos somos muy conocedores de poco, y nada de mucho. Por ello es imposible que el grueso de la población sea capaz de seguir complejos desarrollos, puesto que en campos tan especializados como en los que se sitúa el progreso hoy en día, hay muy pocos individuos que estén a la altura en un determinado tema. Por ello todos somos generalistas de casi todo. Y por ello también el que es capaz de explicar sus conclusiones innovadoras de forma sencilla tiene casi ganada la relevancia científica, y a veces también social, y, lo que es más importante, probablemente será capaz de perpetuar sus conclusiones como contribución al progreso de la humanidad.

Pero esta capacidad de simplificación no ha sido algo fruto meramente de la Era de la Información Democrática. Sin duda ha sido acentuada y generalizada por la llegada de la misma, pero ya los clásicos lo sabían, y disfrutaban proponiendo a sus discípulos a modo de medio acertijo sencillas frases que aparentemente eran tan fáciles de entender, pero que escondían bajo su trivial apariencia un abismo fruto de experiencias y razonamientos de lento florecer a lo largo de la vida de los sabios que las formulaban.

Tengo también ejemplos de nuestros días que tenemos más cercanos que los sabios clásicos o los divulgadores anglosajones que les citaba en las líneas anteriores. Hay en el panorama nacional individuos de este corte, que sin duda aportan al conjunto de la sociedad. Un caso que me viene a la mente es el de un ensayista que se define como “Filósofo mundano”. Sí, les hablo de Javier Gomá Lanzón, director de la Fundación Juan March, un colega tuitero, al que admiro a ratos de 140 caracteres (y de vez en cuando también en algún artículo más extenso de El País Cultural), y que tiene capacidad de aportar al grueso de la gente claves simplificadas que les sirven para su día a día, pero que a la vez nos demuestra cómo es capaz de escribir un complejo artículo sobre temas de una evidente profundidad cultural. Ya saben que les he hablado de él en alguna otra ocasión, pero habiéndome referido a la cultura clásica, me ha resultado inevitable acordarme de él y de sus enriquecedores artículos. Y como él hay innumerables individuos en nuestra sociedad, tan sólo hay que descubrirlos y… apreciarlos. Lo cual inevitablemente pasa por demandar menos balón de cuero y menos portada rosa, y más sed de aprender y de mejorar nuestra vida realmente, no conformándonos con meros sucedáneos de entretenimiento que nos mantienen la mente en blanco mientras en la trastienda ocurren otras cosas tras una cortina de humo.

Me despediré invitándoles a que lean frases de los eruditos griegos y romanos. Encontrarán que las de profundidad más insondable son precisamente las aparentemente más naifs. Si no saben ver la complejidad que hay por debajo, o bien no tienen ustedes experiencias vitales que les permitan apreciarlas, o bien deberían plantearse si simplifican ustedes por limitación en vez de por conveniencia. En este último caso, no está todo perdido, tengan en cuenta que la sabiduría es algo difícil de alcanzar pero más fácil de reconocer, con lo que siempre les quedará el recurso de tratar de aprender de los que sí que saben. Recuerden, para progresar, debemos progresar todos, bien sea por dar un paso adelante por nosotros mismos, bien sea por darlo siguiendo a otro que sí lo ha sabido dar.

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Acerca de derblauemond

En la vorágine de la vida diaria que nos ha tocado vivir en esta sociedad del siglo XXI, apenas tenemos tiempo para pararnos a pensar, tiempo para la reflexión, tiempo para averiguar de dónde venimos y a dónde vamos. Acabamos haciendo las cosas de forma rutinaria, mecánica, como auténticos autómatas. Es por ello por lo que he creado este blog con la sana intención de, cada cierto tiempo, reservarme unos minutos de mi vida para darle vueltas a los temas que me interesan y colgarlos después en un post para compartirlos con todos vosotros. Podéis seguirme también en mi cuenta de Twitter @DerBlaueMond

Publicado el 30 enero, 2014 en Éxito, Filosofía, Inteligencia, Psicología, Sociedad y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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